Después de no pensarmelo dos veces me fui a Madrid. En realidad era un viaje planeado desde hace tiempo, pero la razón del mismo ha ido cambiado durante el último mes hasta que, finalmente, y una vez allí en la capital española me he dado cuenta de que había ido, al fin y al cabo, por puro placer. Sin ninguna razón sostenible. En fin, ¿qué le iba a hacer? Habría que aprovecharlo y ya está. Mi primo, como siempre, más feliz que unas pascuas. A aprovechar se ha dicho!
Exposiciones.

La primera muy buena, buenísima, en La Casa Encendida. Se titula Warhol sobre Warhol. Una visión del artista y su mundo que muestra perfectamente la personalidad egocéntrica de Warhol. Por cierto, que no sabía yo que Warhol era tan super super gay.
La segunda era un conjunto de fotografias actuales adquiridas por el Museo Reina Sofia. En todas allí prima esa idea de introducirnos en una hiperrealidad a partir de la realidad misma. Se muestra nuestro mundo pero parece otro. Las luces tenues del espacio expositivo ayudan a la inmersión fantástica. Todo un kit-kat para la mente.
Cine.

Persépolis. No sé si habeis leido alguna vez el comic, pero es muy bueno. La película también. Se trata de la dura historia de una niña iraní que te pone los pelos de punta. No por ello deja de introducir puntadas de humor excelentes (que te partes, vamos). Hay una parte que se hace, quizás, algo lenta, pero en general la historia está muy bien contada. Las animaciones magníficas.
Restaurantes y tapas.
La burbuja que rei. No lejos de la puerta de Toledo se encuentra este asturiano. Magnífico. Qué alegría de sidra y comida casera. Lo malo fue que había dos o tres cenas de empresa y estaba llenísimo (cenas de navidad en noviembre!! mu fuerte!!!)
El Madroño. Bar típicamente madrileño en La latina. Excelente y muy bien de precio.
Papas y Salsas (o como se llame). Después de una mañana de rastro no cabe sino ir a este sitio cerca, de nuevo, de la Puerta de Toledo. Te ponen patatas y salchicha con varias salsas. Genial.
La Biotica. Metro Anton Martin (calle Amor de Dios). Se trata de un macrobiótico y vegetario, totalmente casero. A mí me encanta este sitio. Cuando vivía en Madrid iba muy amenudo. Me ha alegrado ver que sigue igual, sin ganas de crecer y con ese ambiente tan acogedor. Parece que estás comiendo en tu propio salón!
Compras.
Ya sabeis, lo de siempre. Fnac, rastro..esta vez sólo han sido unos cuantos libros..jeje.




